“La precipitación siempre ha sido una de las variables más difíciles de proyectar bajo el cambio climático,” afirma la Dra. Astrid Caldas, una experimentada científica del Union of Concerned Scientists, “pero hay algo en lo que los científicos están de acuerdo: las zonas húmedas probablemente se vuelvan más húmedas y las zonas áridas se volverán más áridas.”
No se trata solamente de la cantidad de lluvia lo que cambiará, sino también cuándo y cómo caerá. Caldas dice que las zonas con una precipitación total decreciente podrían enfrentar un aumento en el clima extremo — “refiriéndonos a que cuando llueva, es probable que sea una lluvia muy tupida.”
Incluso zonas en las que se tienen proyectados cambios en la precipitación relativamente pequeños pueden experimentar impactos muy grandes debido a que los cambios estarán combinados con cambios en la temperatura, la contaminación y otros factores. Como resultado, “las consecuencias pueden ser inmensas” para los cultivos y la vegetación natural, dice Caldas.
Los efectos exactos de estos cambios variarán dependiendo de donde vivan las personas, según Dargan Frierson, profesor asociado del Departamento de Ciencias Atmosféricas en la University of Washington. “Se espera que las latitudes altas y partes de los trópicos se vuelvan más húmedas,” dice. Si bien pudiera haber un alivio a corto plazo para el Mediterráneo, el sur de África y el sur de Australia, dice que “el pronóstico a largo plazo es que la sequía regrese de una forma aún más severa.”
Estas predicciones no son solamente advertencias para un futuro lejano. También son significativas para nuestras vidas hoy. Una investigación publicada este año ha vinculado el cambio climático continuo a huracanes y sequías recientes, así como otros patrones climáticos que se están volviendo cada vez más peligrosos en todo el mundo.
¿Cómo podría verse afectado? Explore el mapa que se encuentra a continuación para ver cómo se tiene proyectado que el cambio climático no mitigado cambie la precipitación media anual en su área — y alrededor del mundo — en los años 2050.